En Afganistán realizan esta práctica sumamente denigrante, salvaje y ruin. Nadie se merece esto. En ese país llevan años tratando de erradicar el “Bacha Bazi”, sin embargo es difícil porque son personas adineradas quienes realizan estas ceremonias. En pocas palabras, es pedofilia homosexual.

Niños y adolescentes de 10 a 18 años son vendidos a hombres ricos para “entretenerlos”; es una forma de prostitución y esclavitud sexual. ¿Cómo puede intervenir “la ley” si hombres del ejército, policías y políticos son quienes los compran para mantener esta costumbre?

También se les conoce como “niños bailarines”, y es que la ceremonia es como una fiesta. Hay bebidas, aperitivos, música, y es exclusiva para “hombres” hasta que llega el evento principal. Pasan a los niños al centro del lugar, previamente maquillados y vestidos como mujeres, y tienen que bailar para provocar los bajos instintos de sus compradores y sus invitados. ¡Se considera un lujo!

El “Bacha Bazi” puede tener dos vertientes, ambas iguales de repugnantes: “públicos” -a manera de fiesta y con varios invitados- o “privados” -en un lugar pequeño y con pocas personas-. Al final los menores tienen que saciar sexualmente a los invitados que lo deseen. Eso sí, al inicio “no tienen que caer en lo vulgar” pero sí “incitar el deseo”, porque asisten “prestigiadas” personas.

Uno de los organizadores, jefe de la policía en el distrito de Kunduz, al norte del país, fue despedido de su cargo.

Aunque está difícil la situación, hay esperanza para todos estos niños y jóvenes. Así que esperemos que pronto desaparezcan por completo estos eventos. ¿Cuál es tu opinión al respecto?